Llegó el 16º Congreso de ALAIC 2022

La ALAIC se creó en el mes de noviembre de 1978 en la ciudad de Caracas, Venezuela, como iniciativa de un grupo de investigadores latinoameri- canos que buscaban la articulación de una comunidad académica, hasta entonces dispersa, que reflexionara sobre las diversas problemáticas que el campo de la comunicación proponía. Luego de algunas dificulta- des, a finales de los años 80, la Asociación toma la fuerza necesaria para reunir a académicos de toda la región en un mismo lugar y así, en agosto de 1992, se realiza el Primer Congreso de la ALAIC en la ciudad de Guarujá, Brasil.

La Federación Argentina de Carreras de Comunicación Social (FADECCOS) nuclea a 37 carreras de Comunicación y Periodismo de las principales universidades de gestión pública y privada de la Argentina. Desde hace más de 30 años, impulsa y desarrolla diversas actividades a nivel nacional que tienen como meta una articulación federal en pos del desarrollo de la reflexión y la investigación colectiva, la extensión y el trabajo con los y las docentes, estudian- tes y graduados/as. En ese marco, edita la Revista Argentina de Comunicación a través de su propia editorial, desarrolla un Congreso anual y promueve múltiples iniciativas nacionales e internacionales en relación con otras instituciones en función del desarro- llo disciplinar.

El Congreso ALAIC 2022 como apuesta conjunta de ambas entidades, se inscribe en una trayectoria de articulación interinstitucional que tiene como objetivo central el sostenimiento y desarrollo de líneas de reflexión e indagación crítica sobre una gama de problemas de la actualidad que están cruzados transversalmente por diferentes procesos comunica- cionales. Teniendo en cuenta su historia, su misión y su labor, ALAIC estimula actitudes de enseñanza, investigación y reflexión y su próximo XVI Congreso será un importante momento para el análisis sobre los nuevos escenarios, agendas y problemas de la comuni- cación en tiempos de pandemias sanitaria y política. Durante el año 2022 el Congreso se realizará de manera híbrida desde Buenos Aires, Argentina.

Tema central

Hace ya varias décadas el intelectual argentino Hector Schmucler publicó un artículo titulado “Los riesgos de la pancomunicación” que vuelve hacia nosotros y nos convoca como una voz de alerta y reflexión profunda. Allí señalaba:

“Solo el desfallecimiento del pensar que a menudo dialoga con la fosforescencia de las pantallas aún catódicas puede explicar la resignada alegría con que algunos ensayistas se excitan ante el vértigo tecnológico. En vez de esta celebración del mediodía en medio de la noche cerrada habría que reconocer que hemos llegado a un lugar extremo en que el espíritu de la época no sabe distinguir entre el esplendor y la oscuridad en que los límites vacilan y la esperanza sólo puede aferrarse a algo inespera- do que impida la catástrofe” (Schmucler, 1996).

Aquella advertencia acerca de la “celebración del mediodía en medio de la noche cerrada” formulada como crítica a las visiones tecnofílicas – que se replicaron con el surgimiento de la Internet masiva en la década del ́90 y a las que se unía la promesa de la utopía democrática en el ágora virtual-, se reescribe a la luz del presente en una nueva geopolítica que incluye plataformización creciente de actividades de toda índole, actores tecno-informacionales de peso y presencial global que disputan poder a los Estados y concomitantemente, crecientes niveles de desigual- dad y exclusión social.

Esta escena creció exponencialmente desde marzo de 2020. La COVID-19 constituyó una sindemia en tanto no sólo implicó una pandemia sanitaria global, sino además un colapso económico, político y ambiental en contextos sociales diversificados (Miller, 2021). En ese marco se registró una expansión en la producción y circulación de grandes volúmenes de información pero también de desinformación. El aislamiento social preventivo y obligatorio buscó remediarse desde un imperativo de conectividad, enunciada como compensatoria de las ausencias físicas y vector de algún modo de continuidad excepcional de formas de la vida pública y privada. Durante el último año el incremento de usuarios de Internet a nivel mundial fue de 7,3 % lo que implica que alrededor de 330 millones de personas más se han conectado. Aun así, cerca del 40% de la población mundial permanece desconectada. ¿Qué implicancias tienen estas cifras?

Desde hace casi dos años, un modo de pancomunicación inédito se expande en nuestras sociedades, formatea prácticas, modela subjetivida- des, interpela certezas y por tanto requiere la definición de sentidos políticos, éticos y filosóficos acerca de los modos que tenemos de vivir y de los mundos que imaginamos para hacerlo en el futuro. La superación progresiva del estado de excepción ha dado lugar al planteo de problemas preexistentes que se enfatizaron en este tiempo: la devastación ambien- tal, la pobreza y exclusión creciente, la concentración de la propiedad y el capital y el poder de las corpora- ciones globales particularmente las del sector infocomunicacional.

Esto nos permite enunciar problemas desde lo que se ha denominado arqueologías políticas del porvenir (Biset, 2020). Una de ellas es la que refiere al antropoceno y abre de un modo complejo e interdisci- plinario el tratamiento de problemas transversales al campo comunicacional. Aun cuando se trata de una hipótesis geológica, desde la teoría social, esta categoría nos permite leer este tiempo, en la cual la humanidad se habría convertido en la fuerza geológica definitoria. Las interpretaciones sobre este evento como afirma Pachilla (2021) oscilan entre aquellas que sostienen que la especie humana habría roto el equilibrio de la naturaleza, hasta las que entienden que “el devenir fuerza geológica de la humanidad desdibuja la distinción tajante entre humanos y no-humanos”.

Para nuestro campo, resulta de fundamental interés enfocar el problema que implica que la división moderna entre política y naturaleza ha mutado y se torna inestable.

Existen núcleos problemáticos que se actualizan y reescriben desde esta clave de lectura. En las arqueologías políticas del porvenir ¿Cómo imagina- mos que serán construidas socialmente la comunica- ción y la información? ¿Es viable un contrato social que desplace el uso de la información en tanto commodity hacia su consideración en tanto Bien Público Global? ¿Cómo regular el uso y acceso a la información en el marco del big data y los desarrollos de inteligencia artificial? ¿Qué nuevos derechos se requieren para garantizar las ciudadanías comunicativas plenas en el siglo XXI? ¿Cómo se reescriben las subjetividades en estos escenarios de plataformización y virtualidad crecientes?

Nuestro congreso buscará abrir al debate y estimular las incertidumbres sobre problemas contem- poráneos que requieren nuevas gramáticas teóricas para ser leídos y abordados.

Consulta toda la información del XVI Congreso ALAIC 2022 aquí https://www.alaic.org/site/xvi-congreso-alaic-2022/

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